arbol de navidad flotante de Rio de Janeiro 2014

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La fiesta del encendido oficial del Arbol de Navidad Flotante de la Laguna Rodrigo de Freitas marca, como ningún otro acontecimiento, el inicio de las fiestas navideñas en Río de Janeiro. La ceremonia de iluminación, que incluye conciertos y un emocionante despliegue de fuegos artificiales, se ha convertido en uno de los mayores eventos de la Ciudad Maravillosa, después del Carnaval y el Reveillon o Fiesta de Año Nuevo que se celebra en la mítica playa de Copacabana.

Pero el Arbol del 2014 es si cabe más especial, porque ha sido inscrito en el Libro de Records Guinness como el Arbol de Navidad Flotante Más Grande del Mundo. Sus dimensiones sorprenden: 85 metros de alto (el equivalente a un edificio de 28 plantas), 3,1 millones de lámparas, 120 kilómetros de mangueras luminosas y 542 toneladas de peso, y una enorme estructura metálica que descansa sobre una plataforma de 30×30 metros sobre la Laguna.




Bajo el Lema “Una Navidad de Luz”, y acompañado por las Mascotas de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Río 2016, el Arbol de Navidad fue inaugurado ante unas 200.000 personas que se congregaron para vivir una maravillosa fiesta de música, luz y color. Como cada año, el Arbol se encenderá todos los días al caer la tarde hasta el próximo 6 de enero y se convertirá en la imagen postal más buscada por quienes visiten los miradores de Río de Janeiro durante las fiestas.

La tradición de levantar un enorme Arbol de Navidad Flotante en la Laguna Rodrigo de Freitas nació en 1996 bajo el auspicio de la Compañía de Seguros Bradesco y cada año el árbol tiene un montaje de luces con escenografías diferentes que hacen alusión a los símbolos de la Navidad pero también a los elementos más característicos del país y a la rica flora y fauna de Río. Este año, el Arbol de Navidad más famoso de Río de Janeiro, que celebra su décimo novena edición, tiene cuatro fases de iluminación, primero comienza con la luz de las estrellas (que a decir de los organizadores, pretenden transportarnos a nuestros sueños), luego continúa con la luz del sol, cambia a la luz de la luna y termina con las tradicionales luces de Navidad.

“La Navidad es un tiempo de luz, de iluminar los ojos con nuevas esperanzas, de volver a encender en nuestros corazones los valores más necesarios. Queremos que cada espectador del árbol recuerde los momentos importantes de su vida y a las personas especiales que pasaron por ella”, explicó Abel Gomes, responsable de la escenografía del árbol desde su primera edición.

Subir al Cristo Redentor del Corcovado al atardecer y esperar allí hasta que se enciendan las luces del Arbol de Navidad para admirar cómo flota en ese precioso espejo de agua es una experiencia preciosa. Claro que quienes quieran ver el árbol desde más cerca, lo mejor es que se acerquen a la misma Laguna, el árbol se encuentra a la altura del parque do Cantagaio.

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